
Para iniciar...
El desarrollo de los medios de
comunicación se ha producido en paralelo al
de las sociedades democráticas.
La
existencia del hombre en sociedad implica la necesidad de unos canales de
transmisión de información en dos direcciones: horizontal, entre los distintos
componentes de la sociedad, y vertical, entre los mismos individuos y las
instancias de toma de decisiones político-administrativas.
A medida que el desarrollo de la
Humanidad crea estructuras cada vez más complejas, la propia sociedad crea
medios también más complejos para satisfacer las necesidades de comunicación.
A lo largo de este proceso se han dado
numerosos casos de un uso desviado de estos canales de transmisión por parte de
individuos o colectivos. En la sociedad actual, la más compleja y avanzada que
ha desarrollado el hombre, estos "usos perversos" siguen
produciéndose, quizá en mayor medida que nunca, y, sobre todo, de una manera
más sutil. Pero los medios de comunicación no son, por naturaleza, ni buenos ni
malos; depende quién y cómo se utilicen.
Por eso se hace necesaria una buena formación
de valores, actitudes y hábitos de convivencia en los alumnos desde la
infancia, para que aprendan a acercarse a los medios de comunicación de un modo
crítico, aprovechando de ellos lo mucho que tienen de positivo.
El tiempo
que un niño pasa frente al televisor es tiempo que le resta a otras actividades
importantes como la lectura , el
trabajo escolar , el
juego , la interacción con
los integrantes de la
familia y el desarrollo social
Los niños también pueden aprender cosas en la televisión: unas pueden
ser de carácter educativo y otras
inapropiadas o incorrectas. En la mayoría de las ocasiones, los niños no saben
diferenciar entre los contenidos que les vienen bien y los que no, del mismo
modo que su ingenuidad hace tengan dificultades para distinguir entre la ficción
que es presentada en la
televisión y la realidad.
Cuando
los niños están viendo un programa de televisión, están también bajo la
influencia de numerosos anuncios comerciales, algunos de los cuales son las bebidas
alcohólicas, la comida rápida,
los dulces y los juguetes
Debemos tener en claro las siguientes definiciones:
Televisión cultural:
Es la más genérica y se marca como
objetivos prioritarios de comunicación y entretenimiento, encontrándose el
planteamiento educativo inmerso dentro del propio programa no requiriendo por
tanto de materiales complementarios. Este tipo de programas transfiere las
formas de diseño de la televisión comercial, siendo una de sus representaciones
clásicas el reportaje.
Desde sus inicios,
la Televisión Cultural en
México ha tenido frente a sí, un panorama desolador. El simple hecho de pensar
en ella como opción televisiva generaba o ¿genera? antipatía. ¿Quién no
recuerda a Octavio Paz en
los ochentas reseñando libros o discurriendo sobre autores hasta altas horas de
la noche? Formatos densos, conductores acartonados, horarios nocturnos,
producciones sobrias que no despertaban el mínimo morbo; eran las
características centrales de la Televisión
Cultural.
Hoy en día, con
canales culturales como el del CONCACULTA
(Canal 22)
y el del Politécnico (Canal 11), los intentos por hacer una Televisión
Cultural entretenida, ágil y con formatos menos pesados;
están surtiendo sus primeros efectos: la integración de ciertos públicos.
Televisión educativa:
Contempla contenidos que tienen algún
tipo de interés formativo o educativo, pero que por algún motivo no forman
parte de sistema escolar formal. Los programas pueden agruparse en torno a
series con una programación continua, didáctica y teorías del aprendizaje.
Un criterio primero para clasificar el
conjunto de los videos, es plantear el modo en que presentan la realidad o,
dicho con otras palabras, la posibilidad de que el receptor los entienda según
la intención comunicativa: como posibles, realistas o sucedidos (fácticos), en
primer lugar, o como una creación de la imaginación o la fantasía o,
finalmente, como resultado de una intención de influir en él. Así, esta primera
división se da entre formatos ficcionales, informativos y publicitarios.
Televisión escolar:
Persigue
la función básica de suplantar el sistema escolar formal, marcándose como
objetivos los mismos que el sistema educativo general, desde niveles de
primaria hasta cursos de actualización universitarios. Como es lógico
imaginarse los principios de diseño son adquiridos desde la didáctica y las
teorías de aprendizaje.
La técnica de la televisión escolar y, en general, de la
televisión educativa implica diversas técnicas:
1.
Técnicas
de contenido: Selección de materias susceptibles de un tratamiento audiovisual.
Metodología y didáctica de cada materia. Exigencias de la didáctica de los
medios audiovisuales al servicio de la enseñanza.
2.
Técnicas
de presentación: Espectacularidad. Conocimiento de la naturaleza expresiva del
medio-televisión.
Conocimiento de los medios de producción y explotación de
las emisiones de televisión. Conocimiento de la aportación de los restantes medios
audiovisuales al quehacer de la televisión.
De ahí que el guion de la televisión escolar pasa siempre
por una doble fase:
·
Guión
didáctico: elaborado siempre por personas especializada en la didáctica de cada
materia.
·
Sacar
malas notas en la escuela. Sucede al dedicar más tiempo a la televisión que a
los deberes y al estudio.
·
Leer
menos libros. Demasiada televisión resta tiempo a la lectura.
·
Hacer
menos ejercicio físico. La televisión supone un grave peligro de sedentarismo para los niños.
·
Tener
problemas de sobrepeso. El sedentarismo unido a un mayor consumo de snaks y productos calóricos durante
el tiempo que pasan sentados delante de la televisión puede aumentar su
riesgo de obesidad.
·
Convertirse en niños pasivos. La celeridad con
la que pasan las secuencias de las imágenes en televisión puede hacer perder a
los niños por otros juegos tradicionales, que para ellos, se convierten en
lentos, aburridos y sin interés.
Entender
parcialmente lo visto. La violencia, la sexualidad, los estereotipos de raza y
de género, y el abuso de drogas y alcohol son temas comunes en los programas de
televisión. Los niños son impresionables y pueden asumir que lo que ellos ven
en televisión es lo normal, seguro y aceptable. Por consecuencia, la televisión
también expone a los niños a tipos de comportamiento y actitudes que pueden ser
abrumadores y difíciles de comprender

No hay comentarios:
Publicar un comentario